De competir en el Quinto Escalón a convertirse en un ícono del trap argentino, Duki sigue dejando huella en la música. Así fue el primer show del Ameri World Tour en Argentina, donde el artista presentó su nuevo álbum ante miles de seguidores.
Un inicio a lo grande: la primera de seis noches con entradas agotadas
Este viernes, Duki dio el puntapié inicial a una serie de seis recitales completamente sold out en el Arena de Buenos Aires. Con una escenografía sencilla pero impactante, dominada por los tonos rojo y negro que representan la esencia de su nuevo disco, y acompañado por una banda en vivo, el artista hizo vibrar a Villa Crespo.
El show comenzó con una previa poco convencional: sin teloneros, pero con una selección de rock nacional que preparó a la audiencia para la explosión que vendría. Desde Charly García hasta Soda Stereo, la playlist encendió el ambiente hasta que, alrededor de las 21:05, el trap tomó el control.
Un show que combinó energía y emoción
Acompañado por siete bailarines vestidos con conjuntos deportivos, Duki irrumpió en el escenario con un trago en la mano y arrancó la noche con una serie de canciones de su nuevo álbum, AMERI, que en su primer día alcanzó 13,5 millones de reproducciones, convirtiéndose en el disco argentino más escuchado en 24 horas.
A lo largo del concierto, recorrió tanto sus temas más recientes como aquellos hits que lo consagraron en la escena del trap, incluyendo «Hello Cotto» y «Rockstar».
Si bien el inicio fue puro trap y adrenalina, el espectáculo también tuvo momentos de gran sensibilidad. Duki se mostró visiblemente emocionado al interpretar «Barro», una de sus canciones más profundas. También cumplió con la petición de su público al cantar «No me llores», otro de los temas más esperados de la noche.
Un vínculo inquebrantable con su público
Fiel a su estilo, Duki no dejó de agradecer a sus seguidores:
«Esto no sería posible sin ustedes. Gracias a los que me siguen desde siempre o desde hace unos meses, a los que están acá, que quizás no les gusta mi música, pero están acompañando a alguien. Gracias.»
El vínculo con su audiencia quedó aún más en evidencia cuando invitó a Iván, un fanático que guardaba una entrada de 2018, a subir al escenario. Juntos interpretaron «Hitboy», en una escena que reflejó la fuerte conexión entre el artista y su gente.

El cierre de una noche inolvidable
El estadio vibraba con cada ovación entre canción y canción, y el show alcanzó su punto culminante alrededor de las 22:30, cuando Duki cerró con «Givenchy», un regreso triunfal al trap luego de explorar el reggaetón en sus dos discos anteriores.
Para terminar la noche con un toque especial, mientras los músicos abandonaban el escenario, el público entonó las estrofas del Himno Nacional Argentino, poniendo el broche de oro a una jornada épica.
Desde sus días en el Quinto Escalón hasta llenar cuatro estadios Vélez, dos River Plate y seis Arena de Buenos Aires con entradas agotadas, Duki sigue demostrando por qué es el dueño de la escena del trap argentino.

