En el umbral de la Tierra, más de 30.000 objetos, cada uno más grande que una pelota de béisbol, surcan la órbita terrestre. Nos enfrentamos a la realidad de vastas constelaciones de satélites, cada uno con un peso cercano a la tonelada, que al reingresar a la atmósfera terrestre se convierten en verdaderos proyectiles, similares a los meteoritos.

El espacio, alguna vez la última frontera inexplorada, se ve ahora comprometido por un problema creciente: los desechos espaciales. Un incidente destacado que ilustra esta problemática ocurrió en 2021, cuando Rusia realizó una prueba de misil antisatélite, impactando un satélite militar propio que ya no estaba en servicio.

La colisión generó una vasta nube de escombros, creando un peligro significativo tanto para la Estación Espacial Internacional como para la estación espacial china Tiangong, dispersando más de 1.500 fragmentos de tamaño considerable, además de innumerables partículas más diminutas.

Con alrededor de 30.000 objetos de tamaño considerable orbitando nuestro planeta, el riesgo para las operaciones espaciales y la Estación Espacial Internacional es evidente. Se calcula que existen 8.000 satélites activos y unos 131 millones de fragmentos de escombros, de entre 1 milímetro y 10 centímetros, desplazándose a velocidades extremas, lo que aumenta el riesgo de colisiones con la Tierra.

Troy Thornberry, físico del Laboratorio de Ciencias Químicas de la NOAA, advierte sobre la amenaza que suponen las constelaciones de satélites, cuya caída podría equipararse a la de meteoritos.

Impactos Más Allá de los Físicos: Alteraciones Químicas en la Estratosfera

Pero los desafíos no se limitan a los desechos tangibles; la actividad humana en el espacio también está modificando la composición química de la estratosfera. Investigaciones de la NOAA han demostrado que las intervenciones espaciales están incrementando la cantidad de aerosoles estratosféricos con partículas metálicas, lo cual podría tener consecuencias para la capa de ozono y el clima global.

La concienciación sobre la problemática de los desechos espaciales ha crecido exponencialmente: “Hace una década, pensar en desechos espaciales parecía una locura”, señala un experto de la NOAA. Hoy en día, la sostenibilidad espacial y la gestión de los desechos son temas centrales en las conferencias del sector.

Con planes de lanzamiento que suman casi medio millón de satélites para la próxima década por parte de más de 300 entidades, incluyendo empresas y gobiernos, el desafío de los desechos espaciales promete intensificarse, poniendo en relieve la urgente necesidad de abordar esta creciente contaminación orbital.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *