Por Agustina Carranza Guido y Spano

Un cambio de perspectiva y un enfoque en el ser –más que en el hacer- permite, a través de ejercicios como la meditación, lograr bienestar y serenidad necesaria para tomar las decisiones que requiere un buen deportista.

            Hace ya más de diez años, Félix Salotto, que tenía una larga experiencia en el mundo del rugby –diez años de entrenador y otros tantos como jugador- decidió empezar con coaching ontológico con la intención de dedicarse a trabajar en el deporte que fue el suyo toda la vida. Pero a medida que fue pasando el tiempo fue trabajando en otros ámbitos del deporte, como el futbol y automovilismo y agregándole otras técnicas, como la programación neurolingüística.

Suele pasar que, tanto en el deporte como en otros ámbitos de la vida, ciertos peligros son creados por nosotros mismos. Miedos e inseguridades, por ejemplo, nos impiden lograr nuestros objetivos. Estas emociones, señala Félix, son no generativas. Y, aclara, no las llama negativas, dado que las emociones malas no existen en sí mismas. Todas ellas, explica, como el miedo o la bronca, son buenas porque son una forma natural que tiene la especie para poder mantenerse viva. Pero, según las circunstancias, algunas son generativas y otras no. A veces fabricamos con nuestra mente cuestiones que no son reales, entonces tenemos miedo a cosas a las que no tendríamos que temer: “Salir a jugar con miedo a lo que va a pasar, a no dar el nivel que pretende el entrenador o la hinchada, no son emociones generativas”.

Esas emociones no generativas están en el inconsciente, alimentadas por conversaciones limitantes que tenemos con nosotros acerca del deportista que está frente nuestro,  de lo que nos decimos del árbitro, de nosotros mismos,  de todas las circunstancias que nos rodean. Las áreas emocionales de nuestro cerebro –indica Salotto-  son mucho más rápidas que las áreas de nuestro razonamiento, éste va atrás de nuestras emociones. Ellas son las que dictan nuestras acciones y la razón muchas veces queda en un segundo plano, o justificando una decisión o vetando lo que naturalmente queremos hacer. “El tema es trabajar sobre el área emocional. Y tiene que ver con un proceso que es bastante más largo que entender lo que está pasando. En general los deportistas saben qué tienen que hacer, qué evitar o qué emociones no deberían vivir dentro de la cancha. El asunto es que las emociones saltan igualmente. Hay que primero dejar el “analfabetismo emocional.” Explica que en nuestra cultura nos han enseñado que ciertas emociones no están bien, por lo que las ocultamos. Y de tanto hacerlo, no sabemos en qué emoción estamos, por lo cual no podemos corregirla.

Félix, en los comienzos, luego de prepararse para trabajar con equipos de Rugby, decidió escribir un libro: “El jugador dentro del jugador”. La idea que allí se plantea es que hay dos juegos: el que se ve, que se practica en la cancha y otro juego que pasa por la cabeza del jugador. Está relacionado fundamentalmente a las emociones que va sintiendo y a lo que se dice él mismo sobre lo que está pasando, lo cual le abre o cierra posibilidades de rendir al 100%. “Mi tarea es facilitarles a los jugadores una mirada generativa para que logren lo que están queriendo conseguir”. Señala a este respecto que el coaching ontológico proviene del pensamiento de Heidegger, de la ontología del lenguaje: “Nosotros entendemos que el lenguaje nos constituye de alguna manera. Lo que decimos y lo que nos decimos nos va transformando. Una cosa es decir ‘no puedo’ y otra es decir ‘todavía tengo que aprender ciertas cosas para lograrlo’. El cerebro no lo interpreta de la misma manera”.

El coaching ontológico tiene que ver mucho con el budismo, que a su vez está fuertemente relacionado con el ser y con ver las cosas desde otra perspectiva. “La habitación –ejemplifica- no son las paredes, sino el espacio que hay adentro. No quedarse en la cáscara, mirar desde otro lugar, implica una comprensión de la vida relacionada con muchas cosas que los occidentales no tenemos en cuenta”.

Esta escuela se enfoca en el ser, pues entienden que para lograr resultados, primero hay que ser de determinada forma. Se trabaja en que los deportistas sean de la manera que ellos consideren la satisfactoria. Así, lo primero que se busca es qué quieren ser: “Y eso lo tiene que definir él. Es muy común que la gente tenga mucha confusión. Y uno no le puede imponer algo a la otra persona, hay que explorar”.

La meditación es una herramienta a través de la cual se logra, con la práctica, un estado de serenidad como para ir descubriendo cosas de uno mismo, pues hace que las personas aquieten su cabeza. “Muchas veces sabemos qué queremos lograr, pero pensamos a tal velocidad que no nos damos cuenta. Ello hace que nuestra mente esté constantemente distraída y eso genera una gran confusión. La serenidad no es lo mismo que estar tranquilo. Estar tranquilo supone una determinada quietud, estar sereno es estar lo suficientemente activado y a su vez relajado para poder tomar las mejores decisiones”. En el deporte, como en la vida, señala Salotto, todo son decisiones. Ellas son las que definen un partido. En un deporte una decisión buena tomada una fracción de segundo más tarde hace que no sea efectiva. Cuando la mente está serena toma decisiones adecuadas en tiempo y forma.

Muchas veces –señala Salotto- los deportistas no saben que empiezan a trabajar en su ser, porque generalmente la gente se acerca para tener. Pero a medida que va aprendiendo se va dando cuenta que lo fundamental es ser. “En definitiva, creo que todos estamos buscando nuestra sabiduría, que no tiene que ver tanto con el saber como con el saber utilizar las cosas que tenemos de la mejor manera y con la serenidad suficiente para llevar una vida satisfactoria”.

Actualmente Salotto se encuentra dando un curso de 8 meses orientado directamente a entrenadores dándoles herramientas a para que trabajen desde otro lugar. Con los deportistas trabaja en clubes, en el Club Daom y el del Banco Hipotecario. Además algunos deportistas toman sesiones individuales y para la gente del interior da clases por Skype.

Además de las clases, participa en un programa de radio por internet. Llegó a él invitado cuando sacó su libro, en que lo llamaron de muchas radios. Estuvo en dos de ellas paralelamente por un tiempo hasta que se quedó solo en la que está actualmente haciendo un programa específico de rugby. Se llama 22 Yardas Rugby y se emite los lunes de 22 a cero horas por http://www.tunel57.com.ar/ Además, a partir de mayo empezaron con 22 Yardas Weekend, los viernes de 20 a 22 horas, en la página “22 yardas rugby” o en “Apoyemos al Rugby Argentino!!!!”.

Félix cuenta que empezó coaching con una idea de servicio: apoyar el desarrollo de los deportistas. El objetivo es simplemente ser un asistente de los jugadores en una de las patas. Porque todos los deportistas tienen una pata física, que es el desarrollo de su cuerpo, que se logra en el gimnasio; una parte técnica, que se aprende de las técnicas específicas de su deporte; una parte de táctica estratégica que la da el entrenador físico. La cuarta pata es la cabeza. Para ello hay un coach.

 

 

 

Agustina Carranza Guido y Spano
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