La bautizaron Maverick en homenaje a un tahúr y pistolero del lejano oeste. Es un vehículo blindado que transporta a 12 policías y armamento suficiente como para disolver manifestaciones.

En realidad, su nombre proviene de una ficción y no de la realidad. En efecto, Bret Maverick fue un personaje creado por Roy Huggins para la National Broadcasting Company, que se emitió por la cadena a partir de 1957. Se trataba de un jugador profesional de póker, que viajaba constantemente entre los barcos que navegaban por el Mississippi y los “saloons” del lejano oeste en la segunda mitad del siglo XIX.

En todos esos lugares, se mezclaban el whisky de los solitarios, el vaudeville que protagonizaban codiciadas bailarinas, la peligrosa diversión que sigue al alcohol, los naipes marcados de los fulleros y la sangre con la que solían contribuir generosamente los pistoleros y los sheriffs, protagonistas habituales de las historias más truculentas del siglo XIX en el oeste norteamericano.

Maverick era a la vez, como todos en esa época, un jugador de naipe dudoso y un pistolero de mano veloz. La serie televisiva lo ubicó, ya en la madurez, en la comunidad de Sweetwater, Arizona, como propietario del Ranch Lazy Ace (Estancia ‘El As de los Perezosos’) y del Red Ox Saloon (Cantina ‘El Buey Rojo’). La serie finalizó sin que sus productores se vieran obligados a escribir un trágico desenlace para el estafador y asesino, habitual para las productoras de las series fracasadas. Se fue así, repentinamente, porque la NBC le canceló el contrato.

Casi un siglo después, una lejana fábrica sudafricana denominada Paramount, que produce sofisticados elementos represivos para las policías de todo el mundo, homenajeó al pistolero y tahúr bautizando con su nombre a un blindado que puede transportar hasta a doce guardias de infantería. Dicho blindado fue construido “para las Fuerzas Policiales y organismos encargados del cumplimiento de la Ley, con el fin de controlar disturbios, el orden público y operaciones especializadas“, según rezan sus fabricantes.

La empresa sudafricana presenta sus productos con una curiosa frase, que describe su universo filosófico: “Porque queremos la paz, trabajamos para la defensa y la seguridad interior”, aseguran los industriales, con la convicción de que su criatura coadyuva en esa gestión pacificadora. Para reforzar la sensación de seguridad, la empresa Codesur, propiedad de Mario Montoto y de excelente vinculación con la empresa sudafricana, distribuye los productos de Paramount en Argentina, y planea fabricar el vehículo, si las ventas fueran exitosas, en la Provincia de Buenos Aires.

Desde 2012, el vehículo estaba siendo evaluado en Argentina, aunque hasta ahora no había sido adquirido. Ahora, la ciudad obtuvo el Maverick para disolver las constantes manifestaciones que, a la vez que entorpecen el tránsito, visibilizan las desigualdades sociales que provocan los planes económicos que se aplican en el país.

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