Un muestreo que abarcó a 1.500 encuestados, reveló que la población registra un alto nivel de consciencia de los perjuicios que genera el tabaquismo, y la posibilidad de asumir conductas más activas en contra del hábito.

De acuerdo con una encuesta de percepción sobre el consumo de cigarrillos, uno de cada dos porteños respalda la prohibición de fumar en plazas y parques de la Ciudad, mientras que ocho de cada diez adhiere a la veda sí la normativa está enfocada en las áreas de juegos infantiles.

El muestreo que abarcó a 1.500 encuestados, reveló que la población registra un alto nivel de consciencia de los perjuicios que genera el tabaquismo y sobre la posibilidad de asumir conductas más activas en contra del hábito de fumar, o para exigir el cumplimiento de leyes que lo impidan.

La encuesta de opinión sobre el Tabaquismo en la Ciudad fue realizada por Julio Aurelio (Aresco), y patrocinada por el Centro de Investigación de Enfermedades No Transmisibles (Cienta). Dicha encuesta se presentó en la Legislatura porteña en el marco del Día Mundial sin Tabaco, que se conmemora todos los 31 de mayo.

La investigación, llevada a cabo sobre 1.503 habitantes mayores de 18 años, tuvo por objetivo evaluar las percepciones sobre el tabaquismo y el nivel de conocimiento de la gente respecto del cumplimiento de la Ley de Control de Tabaco, que impide fumar en espacios cerrados con acceso público, tanto del ámbito público como privado.

Al respecto, se estableció que “todavía existen limitaciones en el cumplimiento efectivo de la ley, sobre todo en algunos lugares específicos, como locales nocturnos y bares o restaurantes”.

Según los datos, del total de entrevistados, un 20% indicó que en los locales nocturnos no se cumple con la ley de control de tabaco, un 16% resaltó que ocurre lo mismo en bares y restaurantes, y un 11,3% en empresas privadas.

Este último dato evidenció una suba respecto de lo que ocurría en el 2011, cuando solamente un 7% de los encuestados en aquel momento respondió que la ley que prohíbe fumar no se cumplía dentro de las empresas privadas.

Asimismo, “sólo seis de cada diez que trabajaban manifestó que en su lugar laboral estaba terminantemente prohibido fumar, mientras que un 30% admitió que existía un espacio para fumar”.

“Solamente podemos entender espacios para fumadores sí son al aire libre y donde no se afecte a terceros; la norma es muy clara y creemos que el conocimiento es masivo, por lo que no se explica que se siga fumando en los lugares de trabajo”, subrayó Darío Marsicano, médico especialista en Cardiología y presidente de Cienta.

En contrapartida, la gente manifestó un nivel de acuerdo del 89% con la promoción de ambientes cerrados totalmente libres de humo de tabaco.

Además, uno de cada dos -un 53,8%- afirmó que aprobaría que se extendiera la prohibición de fumar a ambientes abiertos como parques y plazas, y casi ocho de cada 10 -un 76,8%- adhirieron a la prohibición sí estuviera focalizada en aquellas áreas de juegos infantiles y sus alrededores.

En 2015, el bloque del PRO en la Legislatura porteña había presentado un proyecto que impulsaba la prohibición de fumar en todos los parques y plazas públicas de la Ciudad, a fin de “mejorar la calidad de vida y hábitos saludables de las personas” que habitan o transitan en la Capital Federal, pero no fue tratado.

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